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Ciudades abarrotadas

Estas densidades son aún mayores en determinadas zonas del territorio surcoreano, como las tierras bajas del oeste y las llanuras costeras, que concentran importantes núcleos de población.

Los otros grandes focos de atracción son las áreas urbanas, puesto que las ciudades son el lugar de residencia del 82,5% de los habitantes del país. Entre todas ellas, sobresalen Seúl, con más de 10 millones de habitantes, y Pusan y Daegu, que superan los dos millones de habitantes cada una.

Política de control

La presión demográfica es tan elevada que el ritmo de crecimiento de la población ha sido frenado por el gobierno durante la segunda mitad del siglo XX.

Esta disminución ha sido posible por el establecimiento de medidas para la reducción de la fecundidad, que a finales del siglo XX se situaba en 1,7 hijos por mujer.

En el período 2000-2005 se ha situado en valores modestos (0,6% anual). Actualmente, el gobierno coreano se ve fuertemente obligado a realizar profundos cambios en su política de control demográfico para revertir el acelerado envejecimiento de la población acompañada a la radical disminución de la tasa de fecundidad.

Ésta última ha registrado un punto histórico de 1,08 por mujer, ocupando el segundo puesto después de Hong Kong: 0,98.

La mortalidad infantil es muy baja y presenta cifras similares a las registradas en el resto de países desarrollados.

Por su parte, la esperanza de vida al nacer es alta y mantiene las diferencias habituales entre géneros: 73,6 años para los hombres y 80,8 años para las mujeres.

Transporte

Aeropuerto International de Incheon.

Posee una excelente red de carreteras que conecta los más importantes centros urbanos, con un total de 97.252 km. Las líneas de ferrocarril, propiedad del Estado, tienen unos 3.129 km. Los principales puertos del país son Busan, Inch’ŏn, Mokp’o y Gunsan.